Sexy, provocativa, pícara, cómoda o infantil, la nueva lencería se abraza al cuerpo como una segunda piel. Y es que cada tipo de cuerpo pide una pieza perfecta para conferir una belleza especial y proyectar feminidad con un toque de “femme fatale”.
Prendas delicadas que van a juego con el estilismo elegido para afrontar una larga jornada laboral. Por eso, cada temporada es necesario cambiar de estilo y ajustar los conjuntos a las tendencias y ocasiones especiales.
Este año se imponen los patrones cómodos para otorgar libertad y bienestar. Los expertos en color anuncian que se llevaran los tonos dulces y los metálicos, aunque el blanco, el negro y el nude no ceden el paso.
Regresa el “body” tanto para el día como para la noche. Pieza lencera que tuvo su apogeo en la década de los ochenta y que vuelve al cajón de la ropa interior con aires renovados y desinhibidos. Lily Blossom entiende la lencería como algo más que ropa interior. Esta firma trabaja una lencería más erótica que otros diseñadores. En sus colecciones se puede elegir entre bragas, sujetadores, tangas, ligueros, pezoneras, máscaras venecianas, “bodies” y corsés sensuales.
La reina de la lencería
Pero hoy en día, la lencería más deseada es la de Chantal Thomass, diseñadora de espíritu bohemio y reivindicativo, la primera en subir una colección de lencería de alta costura a las pasarelas.
Fundadora de una de las firmas de lencería más exclusivas, Chantal Thomass tiene un don especial para idear conjuntos de alta costura en los que la provocación es sutil, elegante y delicada, además trabaja para dar protagonismo a las curvas femeninas con un particular estilo “femme fatale”, que año tras años va reinventando y traduciendo en nuevas propuestas.
Thomass fue pionera en utilizar tejidos masculinos para coser prendas íntimas femeninas, tejidos que mezcla con sedas, tules y rasos hasta crear un nuevo lenguaje en la lencería.
A finales de los años sesenta ya utilizaba la franela (tejido de algodón afelpado), el lurex (revestido de poliéster) y la lona encerada como parte de la efervescencia inventiva del prêt-à-porter juvenil.
Para este invierno propone una atractiva colección inspirada en el colorista mundo del circo, en la que incluye conjuntos que van desde el discreto “nude” hasta los atrevidos rojos y negros, siempre dentro la maravillosa dualidad, sensual-sexual que invade la estética de la firma.
La diseñadora francesa se define como una creadora de moda. “Para mí, la lencería es moda y la trato como tal”, ha contado a Efe Estilo, Chantal Thomass, quien diseña para la “antimujer-objeto”.
Su fuente de inspiración son las tendencias de moda, propuestas que maneja y manipula a su antojo hasta crear piezas con un estilo, con un sello propio que se mece entre la sensualidad y la provocación.
El universo de esta firma es inconfundible, tiene una visión de la lencería transgresora, atrevida y sexy. Sabe conquistar a la mujer con una dosis justa de irreverencia y una pizca de impertinencia.
París siempre está presente en sus colecciones, “es mi fuente de inspiración”, dice la creadora, a quien le gusta mezclar lo femenino con lo masculino con la intención de hacer piezas más atractivas.
Dueña de un estilo inconfundible Chantal Thomass ha hecho del “frousfrous” -tul plisado-, los lazos y algunos accesorios masculinos como la corbata, el cuello esmoquin o los botones sus señas de identidad.
En cuanto a los estampados le gusta trabajar los motivos geométricos, las flores, las rayas, los estampados salvajes, además de realzar las piezas lenceras con encajes, camafeos o coquetos lazos.
Reinvento el estilo “hippy”
Con su primer proyecto “Ter et Bantine” reinventó los códigos del estilo “hippy” con estampados psicodélicos y patrones de mayor tamaño, piezas que enamoraron a Brigitte Bardot o Michelle Mercier, entre otras mujeres.
Tres años después, Thomass subió por vez primera una colección de lencería a la pasarela, en la que destacaban “bustiers” de sedas, ligueros, “pantys” y corsés, confeccionados con materiales clásicos del prêt à porter.
En 1975 era una marca de lencería consolidada, y expertos en moda compararon a la diseñadora con creadores como Sonia Rykiel, Thierry Mugler o Martithé et François Girbaud. Atrevida y arropada con un halo de libertad, Thomass reinventa los códigos de la moda íntima, que hasta ese momentos había permanecido escondida.
En un momento en el que era difícil para las mujeres realzar su feminidad sin ser consideradas como un objeto sexual, ella consiguió que las mujeres pudieran divertirse siendo provocativas y expresar su personalidad a través de la moda íntima, una filosofía que abandera todas sus colecciones.
Cupido lanza flechas rojas
Este año se imponen los patrones cómodos para otorgar libertad y bienestar. Los expertos en color anuncian que se llevarán los tonos dulces y los metálicos.
Sensualidad a flor de piel
Regresa el “body” tanto para el día como para la noche. Pieza lencera que tuvo su apogeo en la década de los ochenta y que vuelve al cajón de la ropa interior con aires renovados y desinhibidos.
Bohemio y sexy
Hoy en día, la lencería más deseada es la de Chantal Thomass, diseñadora de espíritu bohemio y reivindicativo, la primera en subir una colección de lencería de alta costura a las pasarelas.
jueves, 13 de febrero de 2014
El A,B,C del sostén
La última moda y las mujeres son amigas íntimas, pero la salud ha de estar por encima de lo que vemos en las pasarelas. El sujetador o sostén es una prenda básica, aunque su función es desconocida por muchos.
La doctora Carmen Sala, ginecóloga del Centro Gine 3 de Barcelona y Francesc Puertas, experto en conocimientos de corsetería y autor del libro “El sostén. Mitos y leyendas y manual de uso”. Hablan sobre este tema fundamental para toda mujer.
¿Cuál es su función?
Sujetar y proteger. Estas son las principales funciones del sujetador, como la misma palabra ya lo dice. La glándula mamaria es un órgano que carece de músculos y que, por tanto, tiene escasos mecanismos de fijación.
Va apoyada solamente en los músculos pectorales a través de unos ligamentos que no son muy potentes, que son los ligamentos de Cooper y es un tejido fibroso que necesita un agente externo como es el sujetador. Con el tiempo, estos ligamentos se rompen y la piel se va cayendo, sobre todo si no se usa esta prenda.
¿Cómo es el sujetador ideal?
Según Francesc Puertas, existen 24 morfologías de pecho distintas. “No hay dos mujeres iguales, con lo cual es muy difícil que haya dos sujetadores iguales. Tiene que ser adecuado a cada mujer”, afirma la doctora Sala.
Un gran desconocido
A pesar de la gran cantidad de modelos de sostenes que vemos en los centros comerciales, es necesario que cada mujer encuentre el adecuado. “No todas tenemos la misma talla ni el mismo contorno, así que siempre recomiendo acudir a una corsetería donde hacen esta pieza a medida”, añade la ginecóloga.
Al atravesar las puertas de la tienda, nos perdemos en un mundo del que solo nos puede rescatar una vendedora. El problema llega cuando las encargadas del establecimiento no son profesionales en corsetería, y es que todas las mujeres se han visto en la situación de no saber dónde ni qué buscar.
“Las personas que se dediquen a vender ropa interior, deberían hacer un cursillo para saber medir el contorno, la mama, los hombros y la anchura de la espalda”, señala la Dra. Sala.
Se necesita la ayuda de una persona que entienda. Puede que dos sostenes del mismo modelo, de la misma marca, con la misma copa y de la misma talla sean diferentes, aunque sea en el más mínimo detalle.
“Cuando una mujer va a comprarse un sujetador, tiene que hacerse dos preguntas: la talla y la copa que usa”, sugiere Francesc Puertas. Según un estudio realizado por médicos expertos en senología, 9 de cada 10 mujeres desconocen cuál es su talla y su copa de sujetador y 7 de cada 10 no usan la talla y la copa adecuadas. Si quieres calcular tu talla correcta puedes hacerlo a través de http://www.sayfit.es/calcula-tu-talla-copa-sujetador.
Claves para comprar el sujetador adecuado
1. Los tirantes deben estar rectos.
2. La parte de atrás del sujetador no debe subir por la espalda, sino que debe estar en posición horizontal.
3. El aro tiene que estar plano en la zona del tórax.
4. El sujetador tiene que abarcar todo el pecho.
5. Debe tener más de dos broches.
6. Los tirantes han de ser de dos dedos de ancho, como mínimo.
¿VERDAD O MENTIRA?
¿Usar el sujetador inadecuado puede producir enfermedades?
Mentira. El uso inadecuado de esta prenda no provoca enfermedades de ningún tipo. Es verdad que puede causar lesiones, tanto en la espalda como en los hombros; dejarnos marcas o durezas, pero todo esto remite cuando se lleva el sujetador correcto. Según el experto Francesc Puertas “la mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sostén adecuado”.
¿Puede dar cáncer?
Mentira. “Llevar un sujetador inadecuado no tiene nada que ver con el cáncer de mama. Lo que sí puede ocurrir es que se den mastalgias o dolores de pecho, que se producen por esta razón en el 50% de los casos”, explica la Dra. Sala.
¿Es malo dormir con sujetador?
Verdad. Antiguamente, las mujeres dormían con sujetador, pero hoy en día los ginecólogos aconsejan que se duerma sin él, ya que la piel de la mama también necesita un descanso.
¿Sigue cumpliendo su función después de lavarlo muchas veces?
Mentira. Nos acostumbramos a lavar mucho esta prenda y después a seguir usándola, pero el sujetador deja de realizar su función cuando se ha utilizado y pasado por la lavadora en exceso. “Cuando veamos que los tirantes y el aro no sujetan, deberíamos tirarlo”, recomienda Carmen Sala.
¿Son efectivos los sujetadores deportivos?
Mentira. Han catalogado este tipo de sujetador como deportivo con el objetivo de aumentar las ventas, pero si llevas un sostén adecuado no hace falta que compres ninguno de este tipo. “Cualquier buen sujetador puede ser deportivo“, apunta la Dra. Sala.
“Uno de los mayores errores que cometen las mujeres es utilizar el sujetador más usado que tienen en el armario para practicar deporte”, dice Francesc Puertas. Después de un tiempo, el sujetador deja de cumplir su función.
¿Moda o salud?
Los diseñadores de lencería no dejan de sorprendernos y, cada vez que nos vemos en la necesidad de comprar un sujetador, los últimos diseños nos entran por los ojos y dejamos de lado lo más importante, que es nuestra salud. Pero de lo que no nos damos cuenta es de que un sujetador bonito también puede cumplir su función.
La doctora Carmen Sala, ginecóloga del Centro Gine 3 de Barcelona y Francesc Puertas, experto en conocimientos de corsetería y autor del libro “El sostén. Mitos y leyendas y manual de uso”. Hablan sobre este tema fundamental para toda mujer.
¿Cuál es su función?
Sujetar y proteger. Estas son las principales funciones del sujetador, como la misma palabra ya lo dice. La glándula mamaria es un órgano que carece de músculos y que, por tanto, tiene escasos mecanismos de fijación.
Va apoyada solamente en los músculos pectorales a través de unos ligamentos que no son muy potentes, que son los ligamentos de Cooper y es un tejido fibroso que necesita un agente externo como es el sujetador. Con el tiempo, estos ligamentos se rompen y la piel se va cayendo, sobre todo si no se usa esta prenda.
¿Cómo es el sujetador ideal?
Según Francesc Puertas, existen 24 morfologías de pecho distintas. “No hay dos mujeres iguales, con lo cual es muy difícil que haya dos sujetadores iguales. Tiene que ser adecuado a cada mujer”, afirma la doctora Sala.
Un gran desconocido
A pesar de la gran cantidad de modelos de sostenes que vemos en los centros comerciales, es necesario que cada mujer encuentre el adecuado. “No todas tenemos la misma talla ni el mismo contorno, así que siempre recomiendo acudir a una corsetería donde hacen esta pieza a medida”, añade la ginecóloga.
Al atravesar las puertas de la tienda, nos perdemos en un mundo del que solo nos puede rescatar una vendedora. El problema llega cuando las encargadas del establecimiento no son profesionales en corsetería, y es que todas las mujeres se han visto en la situación de no saber dónde ni qué buscar.
“Las personas que se dediquen a vender ropa interior, deberían hacer un cursillo para saber medir el contorno, la mama, los hombros y la anchura de la espalda”, señala la Dra. Sala.
Se necesita la ayuda de una persona que entienda. Puede que dos sostenes del mismo modelo, de la misma marca, con la misma copa y de la misma talla sean diferentes, aunque sea en el más mínimo detalle.
“Cuando una mujer va a comprarse un sujetador, tiene que hacerse dos preguntas: la talla y la copa que usa”, sugiere Francesc Puertas. Según un estudio realizado por médicos expertos en senología, 9 de cada 10 mujeres desconocen cuál es su talla y su copa de sujetador y 7 de cada 10 no usan la talla y la copa adecuadas. Si quieres calcular tu talla correcta puedes hacerlo a través de http://www.sayfit.es/calcula-tu-talla-copa-sujetador.
Claves para comprar el sujetador adecuado
1. Los tirantes deben estar rectos.
2. La parte de atrás del sujetador no debe subir por la espalda, sino que debe estar en posición horizontal.
3. El aro tiene que estar plano en la zona del tórax.
4. El sujetador tiene que abarcar todo el pecho.
5. Debe tener más de dos broches.
6. Los tirantes han de ser de dos dedos de ancho, como mínimo.
¿VERDAD O MENTIRA?
¿Usar el sujetador inadecuado puede producir enfermedades?
Mentira. El uso inadecuado de esta prenda no provoca enfermedades de ningún tipo. Es verdad que puede causar lesiones, tanto en la espalda como en los hombros; dejarnos marcas o durezas, pero todo esto remite cuando se lleva el sujetador correcto. Según el experto Francesc Puertas “la mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sostén adecuado”.
¿Puede dar cáncer?
Mentira. “Llevar un sujetador inadecuado no tiene nada que ver con el cáncer de mama. Lo que sí puede ocurrir es que se den mastalgias o dolores de pecho, que se producen por esta razón en el 50% de los casos”, explica la Dra. Sala.
¿Es malo dormir con sujetador?
Verdad. Antiguamente, las mujeres dormían con sujetador, pero hoy en día los ginecólogos aconsejan que se duerma sin él, ya que la piel de la mama también necesita un descanso.
¿Sigue cumpliendo su función después de lavarlo muchas veces?
Mentira. Nos acostumbramos a lavar mucho esta prenda y después a seguir usándola, pero el sujetador deja de realizar su función cuando se ha utilizado y pasado por la lavadora en exceso. “Cuando veamos que los tirantes y el aro no sujetan, deberíamos tirarlo”, recomienda Carmen Sala.
¿Son efectivos los sujetadores deportivos?
Mentira. Han catalogado este tipo de sujetador como deportivo con el objetivo de aumentar las ventas, pero si llevas un sostén adecuado no hace falta que compres ninguno de este tipo. “Cualquier buen sujetador puede ser deportivo“, apunta la Dra. Sala.
“Uno de los mayores errores que cometen las mujeres es utilizar el sujetador más usado que tienen en el armario para practicar deporte”, dice Francesc Puertas. Después de un tiempo, el sujetador deja de cumplir su función.
¿Moda o salud?
Los diseñadores de lencería no dejan de sorprendernos y, cada vez que nos vemos en la necesidad de comprar un sujetador, los últimos diseños nos entran por los ojos y dejamos de lado lo más importante, que es nuestra salud. Pero de lo que no nos damos cuenta es de que un sujetador bonito también puede cumplir su función.
Texturas de NUEVA YORK en la semana de la moda
Antagonismo que funciona. La pasarela de Nueva York se armó de contrastes para la temporada Otoño-Invierno que tendrá a diferentes texturas superpuestas y combinadas como principales aliadas.
Por un lado, Josep Font ofreció una delicada colección invernal de ecos cubistas y retrofuturistas para la marca DelPozo. El diseñador apostó por unas modelos atrapadas en poderosas estructuras cubiertas con sus experimentos textiles en busca de una belleza nueva, orgánica y natural.
Custo Barcelona apostó por la sofisticación y el refinamiento, con una paleta de colores clásica invernal, como el negro, el gris y el beige, combinados con colores vivos, incluso neones.
César Galindo se inspiró en la idea de vivir muchas vidas en una, proponiendo piezas intercambiables adaptables a cada faceta femenina.
Con datos de: EFE, ellahoy.com y hola.com
Carolina Herrera, icono de la sofisticación
La vida de Carolina Herrera ha sido de leyenda. En 1981, con 42 años, lanzó su primera colección e hizo realidad el sueño de convertirse en diseñadora. Desde entonces, cada una de sus colecciones la llevaron a ser una de las creadoras más reconocidas en la historia del mundo de la moda. Entró en el exclusivo y reducido grupo de mujeres que, como Coco Chanel, Madeleine Vionnet o Jeanne Lanvin, consiguieron hacer de su propia vida una obra de arte. Porque en la vida de Carolina, la elegancia y el refinamiento siempre fueron de la mano. Nacida como María Carolina Josefina Pacanins y Niño en el seno de una tradicional familia de clase alta venezolana –sus orígenes se remontan al inicio del Virreinato y de ella surgieron hacendados y grandes políticos–, desde muy pequeña tuvo un ojo privilegiado para detectar el buen gusto.
Icono del chic y la sofisticación, en 1957 la tímida caraqueña se casó a los 18 años con Guillermo Behrens, con quien tuvo dos hijas –Mercedes y Ana Luisa– y del que se separó después de seis años de matrimonio. Sin embargo, Carolina encontró nuevamente el amor y en 1968 se casó en segundas nupcias con el aristócrata Reinaldo Herrera, en ese entonces marqués de Torre Casa –en 1992 renunció al título– y uno de los solteros más cotizados del jet set. Con él tuvo dos hijas más –Carolina y Patricia– y a partir de aquel momento comenzó a dividir su tiempo entre Nueva York y Caracas, y junto con su marido formó una de las parejas más elegantes y refinadas de Manhattan.
Educó con dedicación a sus cuatro hijas y después se lanzó al desconocido y despiadado universo de la moda. Muchas personas, entre ellas Diana Vreeland –la célebre editora de Vogue– y los condes de Crespi, la alentaron para que creara su primera colección. Pero fue Reinaldo Herrera, su marido y el hombre más importante en su vida, quien la impulsó a ser ella misma y hacer realidad su sueño.
El éxito no tardó en llegar: consiguió vestir a Jackie Kennedy durante los últimos doce años de su vida, y en 1986 se catapultó como la reina de la feminidad y el glamour con el traje de novia que diseñó para Caroline, la hija de John F. Kennedy. Hoy, treinta y tres años después de aquella noche en la que debutó en el Metropolitan Club y se perfiló como una promesa, logró convertir su marca en un negocio valuado en más de 450 millones de dólares, con más de trescientas boutiques alrededor del mundo.
Esta mujer inteligente y visionaria abrió las puertas de su mundo privado y habló de su vida, su familia y su imperio en su nuevo atelier de la Séptima Avenida, con la revista Hola de Argentina.
¿CÓMO FUERON SUS INICIOS EN EL MUNDO DE LA MODA?
Todo sucedió en 1980, cuando comencé a idear mi primera colección, que vio la luz un año más tarde en el Metropolitan Club de Nueva York. Recuerdo que a finales de la década del 70, personajes como Diana Vreeland o los condes Rudi y Consuelo de Crespi siempre me ponderaban y me insistían para que hiciera algo en el mundo de la moda. Pero creo que gracias a Reinaldo, mi marido, fue que decidí y logré hacerlo. Porque él más que nadie me soportó y me impulsó desde un principio. Siempre he pensado que el mayor apoyo que alguien puede tener debe nacer en casa y eso fue precisamente lo que me dio fuerzas para lanzar mi primera colección. Hoy, cuando miró para atrás, me convenzo de que fue mi perseverancia, mi dedicación y mi pasión lo que hicieron que pudiera alcanzar el éxito. Porque aunque muchas personas creen que en este mundo todo es lujo y glamour, debo decir que el trabajo que hay detrás es inmenso.
“Desde mis inicios, tuve muy claro que todas mis creaciones tenían que ser muy femeninas, sofisticadas y con mucho glamour”.
¿QUÉ ES LO QUE HACE A UNA MUJER ELEGANTE?
Varias cosas. La primera es la individualidad. Y no me refiero a lo que llevas puesto, sino a cómo lo usas y cómo lo luces. Chanel decía: “La moda pasa, el estilo se queda”. Es por eso que estoy convencida de que para ser elegante, una mujer tiene que estar muy consciente de lo que proyecta, porque a la elegancia no la definen ni el dinero ni la belleza. Tiene que ver con la originalidad, con el estilo, con la forma de pensar, de moverse. Una mujer elegante es aquella que decora su casa con buen gusto, que sabe elegir libros y obras de arte. Esas son las mujeres que realmente sobresalen, ya que la elegancia es un don y nace genuinamente.
¿QUÉ ES LO QUE CONVIERTE ÚNICO A UN DISEÑO DE CAROLINA HERRERA?
Mis creaciones siempre van a seguir una estética basada en la feminidad. Yo diseño vestidos pensando en que deben ser admirados tanto por hombres como por mujeres. Me gusta, igualmente, siempre aportarles el justo equilibrio entre modernidad y sofisticación. Un vestido de Carolina Herrera tiene que combinar perfectamente con quien lo lleva para que realmente luzca como ningún otro.
¿EN QUÉ SE INSPIRA CUANDO DISEÑA?
Yo creo en todo aquello que pasa por mis ojos. La inspiración es un ejercicio constante que me hace estar muy atenta a todo lo que me rodea, porque donde pongo mis ojos pueden estar las musas. Ya sea en un museo, leyendo un libro, viendo una película, visitando un palacio o simplemente tirada sobre la playa, siempre intento ejercitar mi habilidad para inspirarme. Creo que es algo que jamás podría dejar de hacer, porque crecí haciéndolo y es lo que me ha ayudado a crear cada una de mis colecciones. Estoy convencida de que los ojos y el talento van de la mano. La magia está en lo que haces con ellos.
¿CÓMO ES UN DÍA EN LA VIDA DE CAROLINA HERRERA?
–Ningún día en mi vida es igual a otro, porque esta profesión siempre te lleva a hacer cosas distintas. Sin embargo, la única rutina diaria que tengo es la de desayunar en mi cama con Gaspar [caniche] y Michael [bóxer], mis adorados perros, a mi lado. Eso es de las cosas que más disfruto en la vida y que no cambiaría por nada.
¿QUÉ ES LO QUE MÁS LE GUSTA DE SU TRABAJO?
Sin duda, ocuparme de mis nuevas colecciones y planear el futuro. Explorar las tendencias y crear nuevos diseños. Mezclar colores e idear el tramado de los textiles de la próxima temporada, porque cada colección tiene sus propios géneros. Me encanta rescatar diseños antiquísimos y darles vida nuevamente. Aunque muchos famosos lo detestan, adoro que una persona se acerque a saludarme y me pida sacarse una fotografía conmigo. Creo que es lo más halagador del mundo y me río de aquellos que lo critican.
¿LE QUEDA ALGUNA ASIGNATURA PENDIENTE EN SU VIDA?
No me queda una, ¡me quedan muchísimas! Y creo que aunque llegara a vivir cientos de años más, jamás terminaría. Porque soy una persona muy curiosa y eso es lo que hace que nunca me aburra y que sea una mujer muy fantasiosa que aún cree en los sueños. Porque justamente mi mundo, que es el de la moda, es un mundo de sueños.
Icono del chic y la sofisticación, en 1957 la tímida caraqueña se casó a los 18 años con Guillermo Behrens, con quien tuvo dos hijas –Mercedes y Ana Luisa– y del que se separó después de seis años de matrimonio. Sin embargo, Carolina encontró nuevamente el amor y en 1968 se casó en segundas nupcias con el aristócrata Reinaldo Herrera, en ese entonces marqués de Torre Casa –en 1992 renunció al título– y uno de los solteros más cotizados del jet set. Con él tuvo dos hijas más –Carolina y Patricia– y a partir de aquel momento comenzó a dividir su tiempo entre Nueva York y Caracas, y junto con su marido formó una de las parejas más elegantes y refinadas de Manhattan.
Educó con dedicación a sus cuatro hijas y después se lanzó al desconocido y despiadado universo de la moda. Muchas personas, entre ellas Diana Vreeland –la célebre editora de Vogue– y los condes de Crespi, la alentaron para que creara su primera colección. Pero fue Reinaldo Herrera, su marido y el hombre más importante en su vida, quien la impulsó a ser ella misma y hacer realidad su sueño.
El éxito no tardó en llegar: consiguió vestir a Jackie Kennedy durante los últimos doce años de su vida, y en 1986 se catapultó como la reina de la feminidad y el glamour con el traje de novia que diseñó para Caroline, la hija de John F. Kennedy. Hoy, treinta y tres años después de aquella noche en la que debutó en el Metropolitan Club y se perfiló como una promesa, logró convertir su marca en un negocio valuado en más de 450 millones de dólares, con más de trescientas boutiques alrededor del mundo.
Esta mujer inteligente y visionaria abrió las puertas de su mundo privado y habló de su vida, su familia y su imperio en su nuevo atelier de la Séptima Avenida, con la revista Hola de Argentina.
¿CÓMO FUERON SUS INICIOS EN EL MUNDO DE LA MODA?
Todo sucedió en 1980, cuando comencé a idear mi primera colección, que vio la luz un año más tarde en el Metropolitan Club de Nueva York. Recuerdo que a finales de la década del 70, personajes como Diana Vreeland o los condes Rudi y Consuelo de Crespi siempre me ponderaban y me insistían para que hiciera algo en el mundo de la moda. Pero creo que gracias a Reinaldo, mi marido, fue que decidí y logré hacerlo. Porque él más que nadie me soportó y me impulsó desde un principio. Siempre he pensado que el mayor apoyo que alguien puede tener debe nacer en casa y eso fue precisamente lo que me dio fuerzas para lanzar mi primera colección. Hoy, cuando miró para atrás, me convenzo de que fue mi perseverancia, mi dedicación y mi pasión lo que hicieron que pudiera alcanzar el éxito. Porque aunque muchas personas creen que en este mundo todo es lujo y glamour, debo decir que el trabajo que hay detrás es inmenso.
“Desde mis inicios, tuve muy claro que todas mis creaciones tenían que ser muy femeninas, sofisticadas y con mucho glamour”.
¿QUÉ ES LO QUE HACE A UNA MUJER ELEGANTE?
Varias cosas. La primera es la individualidad. Y no me refiero a lo que llevas puesto, sino a cómo lo usas y cómo lo luces. Chanel decía: “La moda pasa, el estilo se queda”. Es por eso que estoy convencida de que para ser elegante, una mujer tiene que estar muy consciente de lo que proyecta, porque a la elegancia no la definen ni el dinero ni la belleza. Tiene que ver con la originalidad, con el estilo, con la forma de pensar, de moverse. Una mujer elegante es aquella que decora su casa con buen gusto, que sabe elegir libros y obras de arte. Esas son las mujeres que realmente sobresalen, ya que la elegancia es un don y nace genuinamente.
¿QUÉ ES LO QUE CONVIERTE ÚNICO A UN DISEÑO DE CAROLINA HERRERA?
Mis creaciones siempre van a seguir una estética basada en la feminidad. Yo diseño vestidos pensando en que deben ser admirados tanto por hombres como por mujeres. Me gusta, igualmente, siempre aportarles el justo equilibrio entre modernidad y sofisticación. Un vestido de Carolina Herrera tiene que combinar perfectamente con quien lo lleva para que realmente luzca como ningún otro.
¿EN QUÉ SE INSPIRA CUANDO DISEÑA?
Yo creo en todo aquello que pasa por mis ojos. La inspiración es un ejercicio constante que me hace estar muy atenta a todo lo que me rodea, porque donde pongo mis ojos pueden estar las musas. Ya sea en un museo, leyendo un libro, viendo una película, visitando un palacio o simplemente tirada sobre la playa, siempre intento ejercitar mi habilidad para inspirarme. Creo que es algo que jamás podría dejar de hacer, porque crecí haciéndolo y es lo que me ha ayudado a crear cada una de mis colecciones. Estoy convencida de que los ojos y el talento van de la mano. La magia está en lo que haces con ellos.
¿CÓMO ES UN DÍA EN LA VIDA DE CAROLINA HERRERA?
–Ningún día en mi vida es igual a otro, porque esta profesión siempre te lleva a hacer cosas distintas. Sin embargo, la única rutina diaria que tengo es la de desayunar en mi cama con Gaspar [caniche] y Michael [bóxer], mis adorados perros, a mi lado. Eso es de las cosas que más disfruto en la vida y que no cambiaría por nada.
¿QUÉ ES LO QUE MÁS LE GUSTA DE SU TRABAJO?
Sin duda, ocuparme de mis nuevas colecciones y planear el futuro. Explorar las tendencias y crear nuevos diseños. Mezclar colores e idear el tramado de los textiles de la próxima temporada, porque cada colección tiene sus propios géneros. Me encanta rescatar diseños antiquísimos y darles vida nuevamente. Aunque muchos famosos lo detestan, adoro que una persona se acerque a saludarme y me pida sacarse una fotografía conmigo. Creo que es lo más halagador del mundo y me río de aquellos que lo critican.
¿LE QUEDA ALGUNA ASIGNATURA PENDIENTE EN SU VIDA?
No me queda una, ¡me quedan muchísimas! Y creo que aunque llegara a vivir cientos de años más, jamás terminaría. Porque soy una persona muy curiosa y eso es lo que hace que nunca me aburra y que sea una mujer muy fantasiosa que aún cree en los sueños. Porque justamente mi mundo, que es el de la moda, es un mundo de sueños.
Look para una cita romántica
Aunque es una tradición anglosajona, San Valentín, día de los enamorados, en nuestro país año tras año cobra mayor interés entre las parejas. Sin duda, es una fecha que nos invita a buscar un look ideal especial para impresionar a esa persona tan especial en nuestra vidas.
La pregunta es ¿Qué me pongo?
Las propuestas son innumerables, pero siguiendo las últimas tendencias en moda te brindamos algunas opciones. Lo importante es que te sientas bien, sexy e identificada con tu personalidad.
ROJO
Lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en San Valentín es el rojo, tono llamativo en sus diversas gamas, está altamente relacionado con la vitalidad, la atracción, el deseo, la pasión y por supuesto el amor.
Como queremos que nuestro chico se acuerde del modelito y nos eche algún piropo sobre el mismo, la opción favorita a elegir es un vestido rojo. Y es que está demostrado que este color, al ser tan cromáticamente llamativo, capta las miradas de su alrededor, y por supuesto de los hombres. Es por esto que, sin más ni menos, un vestido con unos tacones, ya sean negros, nude o del color que quieras serán la elección idónea para San Valentín. Pero cuidado, nuestros zapatos deben pasar desapercibidos, ya que queremos que el vestido rojo sea el elemento estrella del look.
EL RASO
El raso es un tejido de aspecto brillante y mayormente la utilizamos para elegantes prendas de vestir. Un vestido rojo en esta textura sería ideal para San Valentín.
ENCAJE TRASLADADO
Si quieres dejar con la boca abierta a tu acompañante, adelanta el encaje en tu ropa utilizando una prenda exterior que lo contenga. Como ya va siendo tendencia desde finales de verano, el encaje está calando hondo en la moda. Aunque sigue siendo una prenda que no se establece en muchos armarios de las mujeres por ser quizás demasiado atrevida, qué mejor forma de sorprender a tu pareja con un vestido que se caracterice con este motivo que llevarlo un día como el de San Valentín.
TERCIOPELO
Por su aspecto delicado y su brillo inusual, el terciopelo es una textura de ambientes excelsos, de los uniformes regios y de las películas de época. Su tacto suntoso lo hace perfecto para las ocasiones más especiales, pero no sólo posee una faceta nocturna y glam, el terciopelo se adapta a la calle revistiendo accesorios y configurando prendas con un estilo a medio camino entre el rock más 70’s y el grunge que caracterizó los 90’s. Por esta razón, sería conveniente que eligieses por ejemplo un sencillo vestido de. Sea del color que sea, escoge preferiblemente un traje azul, color favorito entre los hombres que provocará que a tu pareja la agrade además del tacto, el tono de tu vestido.
Para rematar todo esto, no puede fallar que en tu maquillaje, los labios los pintes en rojo. Si ya de por sí atrae bastante el ‘rouge’, unos labios maquillados de este color en un día como este serán tu toque estrella. En cuanto a lo demás, pásala bien en la cita, y el conjunto de ropa interior ya lo elijes tú. ¡Disfruta!
La pregunta es ¿Qué me pongo?
Las propuestas son innumerables, pero siguiendo las últimas tendencias en moda te brindamos algunas opciones. Lo importante es que te sientas bien, sexy e identificada con tu personalidad.
ROJO
Lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en San Valentín es el rojo, tono llamativo en sus diversas gamas, está altamente relacionado con la vitalidad, la atracción, el deseo, la pasión y por supuesto el amor.
Como queremos que nuestro chico se acuerde del modelito y nos eche algún piropo sobre el mismo, la opción favorita a elegir es un vestido rojo. Y es que está demostrado que este color, al ser tan cromáticamente llamativo, capta las miradas de su alrededor, y por supuesto de los hombres. Es por esto que, sin más ni menos, un vestido con unos tacones, ya sean negros, nude o del color que quieras serán la elección idónea para San Valentín. Pero cuidado, nuestros zapatos deben pasar desapercibidos, ya que queremos que el vestido rojo sea el elemento estrella del look.
EL RASO
El raso es un tejido de aspecto brillante y mayormente la utilizamos para elegantes prendas de vestir. Un vestido rojo en esta textura sería ideal para San Valentín.
ENCAJE TRASLADADO
Si quieres dejar con la boca abierta a tu acompañante, adelanta el encaje en tu ropa utilizando una prenda exterior que lo contenga. Como ya va siendo tendencia desde finales de verano, el encaje está calando hondo en la moda. Aunque sigue siendo una prenda que no se establece en muchos armarios de las mujeres por ser quizás demasiado atrevida, qué mejor forma de sorprender a tu pareja con un vestido que se caracterice con este motivo que llevarlo un día como el de San Valentín.
TERCIOPELO
Por su aspecto delicado y su brillo inusual, el terciopelo es una textura de ambientes excelsos, de los uniformes regios y de las películas de época. Su tacto suntoso lo hace perfecto para las ocasiones más especiales, pero no sólo posee una faceta nocturna y glam, el terciopelo se adapta a la calle revistiendo accesorios y configurando prendas con un estilo a medio camino entre el rock más 70’s y el grunge que caracterizó los 90’s. Por esta razón, sería conveniente que eligieses por ejemplo un sencillo vestido de. Sea del color que sea, escoge preferiblemente un traje azul, color favorito entre los hombres que provocará que a tu pareja la agrade además del tacto, el tono de tu vestido.
Para rematar todo esto, no puede fallar que en tu maquillaje, los labios los pintes en rojo. Si ya de por sí atrae bastante el ‘rouge’, unos labios maquillados de este color en un día como este serán tu toque estrella. En cuanto a lo demás, pásala bien en la cita, y el conjunto de ropa interior ya lo elijes tú. ¡Disfruta!
domingo, 9 de febrero de 2014
Colores de vestimentas que atraen a los hombres
La moda nos ayuda a sentirnos lindas, originales y elegantes. Tener nuestro propio estilo y vestirnos de la manera que nos gusta, nos ayuda a sentirnos confiadas y con mejor autoestima.
Colores. A los hombres les encanta el rojo. Es un color femenino, audaz y muy sensual. La clave está en usarlo sutilmente y no lucir rojo de pies a cabeza: solo con una prenda lograrás el efecto deseado. El negro no solo es un color clásico y elegante sino que a los hombres les encanta! Es un color sensual y sofisticado, ideal para lucir en una cita u ocasión especial. El azul es uno de los colores preferidos por los hombres y también les gusta verlos en una mujer. El color beige o crema entra dentro de la misma categoría que el blanco. Es puro, suave, delicado y siempre luce bien. A los hombres les encanta la pureza, inocencia y clase que transmiten este tipo de colores. Así también el rosa es suave, femenino y coqueto y a los hombres les encanta un look así en una mujer. Pero, al igual que el rojo, es conveniente usar en una prenda o en algún detalle./
Colores. A los hombres les encanta el rojo. Es un color femenino, audaz y muy sensual. La clave está en usarlo sutilmente y no lucir rojo de pies a cabeza: solo con una prenda lograrás el efecto deseado. El negro no solo es un color clásico y elegante sino que a los hombres les encanta! Es un color sensual y sofisticado, ideal para lucir en una cita u ocasión especial. El azul es uno de los colores preferidos por los hombres y también les gusta verlos en una mujer. El color beige o crema entra dentro de la misma categoría que el blanco. Es puro, suave, delicado y siempre luce bien. A los hombres les encanta la pureza, inocencia y clase que transmiten este tipo de colores. Así también el rosa es suave, femenino y coqueto y a los hombres les encanta un look así en una mujer. Pero, al igual que el rojo, es conveniente usar en una prenda o en algún detalle./
jueves, 6 de febrero de 2014
LA FIRMA MANGO HA PRESENTADO SU NUEVA LÍNEA “VIOLETA BY MANGO”, PARA LAS MUJERES CON CURVAS
La firma ha presentado esta nueva línea, para mujeres jóvenes con tallas hasta la 52, con un total de nueve looks y otras tantas modelos, de siluetas limpias y neutras. La top model brasileña Alessandra Ambrosio, “ángel” de Victoria’s Secret y asidua en desfiles de Prada, Chanel y Oscar de la Renta, ha acaparado la atención de los asistentes con la línea minimalista y con reminiscencias noventeras que Mango propone para la próxima temporada Primavera-Verano, con la que ha abierto y cerrado esta parte del desfile.
Simple y Minimal
Los estilos que Mango sugiere para la mujer hacen hincapié en ropa minimalista, con un especial énfasis en los detalles, unas tendencias que resaltan la individualidad de la época y el gusto por la simplicidad y la comodidad.
Estrellas de la noche
Alessandra Ambrosio cautivó sobre la pasarela con un look ‘total white’ de pantalones, camiseta semitransparente y gabardina XL. También destacó un vestido de novia y los diseños de noche de la nueva colección.
Black & White
Vimos vestidos de popelín o plisados, junto a materiales nuevos como el neopreno y con mezcla de texturas en tonos en los que ha primado el tándem blanco y negro.
Simple y Minimal
Los estilos que Mango sugiere para la mujer hacen hincapié en ropa minimalista, con un especial énfasis en los detalles, unas tendencias que resaltan la individualidad de la época y el gusto por la simplicidad y la comodidad.
Estrellas de la noche
Alessandra Ambrosio cautivó sobre la pasarela con un look ‘total white’ de pantalones, camiseta semitransparente y gabardina XL. También destacó un vestido de novia y los diseños de noche de la nueva colección.
Black & White
Vimos vestidos de popelín o plisados, junto a materiales nuevos como el neopreno y con mezcla de texturas en tonos en los que ha primado el tándem blanco y negro.
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